El día T Abril 14, 2008
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T de tesis. Hoy defiende la tesis una compañera e inevitablemente me he puesto a pensar sobre el día que me toque a mí… antes tan lejano… apenas dentro de un año.
uh! sólo de pensarlo me pongo demasiado nerviosa… el tribunal, la gente… no se me da muy bien hablar en público y con los nervios seguro que se me da fatal contestar las preguntas…
Bueno, de momento dejaré que el tiempo pase… espero que lentamente, hasta agosto del año que viene, cuando tendré que dar el do de pecho, que por cierto… si alguien quiere venir a verme y a comer gratis, está invitado… from lost to the river, que dirían los de Gomaespuma.
Y es que es un rollo… a parte de tener que escribirla (que ya se me da mal…) hay que encuadernar las copias, elegir un tribunal (que sea fácil, pero que a la vez pueda hacerte preguntas para que puedas lucirte), pensar a celebración (comidas, bebidas, con el estrés añadido de tener que comprarlo todo el día anterior y tener que dejar enfriando las bebidas en la cámara fría…)
Y el diseño de la maldita tesis… todo son pegas…
Y cuando por fin está escrita… hay que hacer la presentación en power point para el día de la defensa… uff!! es demasiado.
Yo me pongo en huelga de tesis… alguien quiere leerla por mí?
Prometeo y Pandora Abril 12, 2008
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Según los primeros griegos, los creadores del hombre fueron Zeus y Prometeo. Promteo era un Titán, uno de los viejos dioses que había ayudado a Zeus en su lucha contra Crono. Fue Prometeo el que modeló a los primeros hombres de barro, concediéndoles la posición erecta para que mirasen a los dioses y Zeus les dió el soplo de la vida.
Los primeros hombres eran aún seres primitivos que vivían de lo que podían matar con sus arcos de madera, sus hachas de cuerno y sus cuchillos, y de las escasas cosechas que lograban hacer crecer. No conocían el fuego, así que comían la carne cruda y se envolvían en gruesas pieles para abrigarse del frío. Eran incapaces de hacer vasijas o escudillas y no sabían trabajar los metales para procurarse herramientas útiles y armas.
Zeus estaba contento de que vivieran en aquél estado, porque temía que alguno pudiera crecer lo suficiente como para rivalizar con él. Pero Prometeo había aprendido a amar al género humano y sabía que con su ayuda los hombres podían progresar. Él y Zeus habían creado a la raza humana, no unos animales cualquiera.
- Tendríamos que enseñarles el secreto del fuego- dijo a Zeus- si no serán siempre como niños. Tendríamos que terminar lo que hemos empezado.
- Son felices con lo que tienen- respondió Zeus- ¿Paraqué preocuparnos?
Prometeo comprendió que no conseguiría convencer a Zeus y entonvces subió secretamente al Olimpo- donde ardía el fuego día y noche- y encendió una tea. Con ella prendió un pedazo de carbón vegetal hasta convertirlo en un tizón, lo escondió entre unos tallos de una planta de hinojo y se lo llevó a los hombres.
Aquel primer tizón proporcionaría el fuego a los hombres y Prometeo les enseñó a usarlo. También los ayudó de otros modos. Por ejemplo, cuando se hacían sacrificios, la parte mejor de la carne del animal sacrificado iba siempre destinada a los dioses, y la peor a los hombres. Valiéndose de un engaño, Prometeo aseguró a los hombres una parte más adecuada. Dividió la carne de un buey en dos montones: uno, el más aparatoso, no contenía más que huesos mondos cubiertos de grasa; el otro, la carne mejor. Zeus escogió el primero y al verse engañado de ese modo se encerró en un irritado silencio.
Con ayuda de Prometeo el hombre hizo rápidos progresos. Aprendió a modelar vasijas y escudillas, a construir casas con bloques de arcilla cocida y con el tejado de ladrillos en vez de trenzado de cañas. Aprendió a trabajar el metal para defenderse y cazar. Pero una noche en que Zeus estaba mirando desde el cielo, vió un fuego que ardía en la tierra y comprendió que había sido engañado. Mandó llamar a Prometeo.
- ¿No te prohibí que dieras a conocer al hombre el secreto del fuego?- preguntó- dicen que eres sabio, pero ¿no comprendes que con tu ayuda algún día el hombre desafiará a los dioses?
- No tiene por qué suceder, si lo amamos y le damos buenas enseñanzas- respondió Prometeo.
Pero Zeus se enfureció sobremanera y no quiso oir más explicaciones. Ordenó que Prometeo fuese llevado a las montañas del este y encadenado a una roca. Un águila feroz se alimentaba todos los días con su hígado, y el hígado volvía a crecerle durante la noche para que la tortura pudiera empezar otra vez. Pasaron muchos años antes de que Prometeo fuera liberado: hay quien dice que treinta mil, y no está claro cómo sucedió. Según una leyenda fue a liberarlo el poderoso Hércules. De todos modos, Zeus no había quedado satisfecho con su venganza e hizo sufrir todavía al género humano.
Por voluntad suya su hijo Efesto modeló una muchacha con unamezcla de arcilla y agua. atenea le infundió el soplo de la vida y la instruyó en las artes femeninas de la costura y la cocina; Hermes, el dios alado, le enseñó la astucia y el engaño y Afrodita le mostró cómo conseguir que todos los hombres la desearan. Otras diosas la vistieron de plata y le ciñeron la cabeza con una guirnalda de flores; luego la llevaron en presencia de Zeus.
- Toma este cofrecito- le dijo entregándole una cajita de cobre bruñido- Es tuyo, llévalo siempre contigo, pero no lo abras por nada del mundo. no me preguntes la razón y sé feliz, ya que los dioses te han dado lo que todas las mujeres desean.
Pandora, que así se llamaba la muchacha, pensaba que el cofrecito estaría lleno de joyas y piedras preciosas.
- Ahora tenemos que encontrarte un marido que te ame, y yo conozco el hombre adecuado: Epimeteo. Él te hará feliz.
Epimeteo era hermano de Prometeo, pero le faltaba toda la prudencia de su hermano. Prometeo le había advertido que no aceptara ningún regalo de Zeus, pero él, un poco halagado y quizá temeroso de rechazarle, aceptó a Pandora como esposa. Hermes acompañó a la muchacha gasta la casa del flamante marido en el mundo de los hombres.
- bueno, amigo Epimeteo- le dijo- no olvides que Pandora tiene un estuche que no debe abrir bajo ningún concepto.
Epimeteo tomó el estuche y lo colocó en un sitio seguro. al principio Pandora fue feliz con él y olvidó el estuche; más tarde empezó a reconcomerla el gusanillo de la curiosidad.
- ¿Por qué no podemos ver al menos lo que contiene?- le dijo un día a su marido.
Luego mientras Epimeteo dormía abrió el coofrecito y, rápidos como el viento, salieron todos los males que desde entonces nos afligen: el cansancio, la pobreza, la vejez, la enfermedad, los celos, el vivio, las pasiones, la suspicacia… Desesperada, Pandora intentó cerrar el cofrecito, pero era demasiado tarde. su contenido se había desparramado por todas partes. La venganza de Zeus se había realizado: la raza humana no podía ser noble como había querido Prometeo. La vida sería una lucha constante contra dificultades de todo género. Había pocas probabilidades de que el hombre pudiera aspirar al trono de Zeus.
Pero el triunfo del rey de los cielos no era completo. Una cosita de nada había quedado en el fondo del estuche y pandora consiguió encerrarla. era la esperanza. Con ella el género humano había encontrado la manera de sobrevivir en este mundo hostil. La esperanza les daba una razón para seguir viviendo.
Nightwish Abril 11, 2008
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El nombre del grupo le viene que ni pintado a mi blog de auroras boreales. Ultimamente me ha dado por escucharlos a todas horas, supongo que tiene que ver que vaya a ir al concirto en Madrid el próximo miércoles 16.
Es una banda finlandesa que hace metal gótico (bueno, nunca se me ha dado bien clasificar a los grupos… de hecho no suelo hacerlo). El vídeo que os propongo es de su último disco y el tema se titula Amaranth.
Amaranth:
The doubting one by heart
Alone without himself
War between him and the day
Need someone to blame
In the end, little he can do alone
You believe but what you see?
You receive but what you give?
Caress the one, the never-fading
rain in your heart – the tears of snow-white sorrow
Caress the one, the hiding amaranth
In a land of the daybreak
Apart from the wandering pack
In this brief flight of time we reach
For the ones, whoever dare
You believe but what you see?
You receive but what you give?
Caress the one, the never-fading
rain in your heart – the tears of snow-white sorrow
Caress the one, the hiding amaranth
In a land of the daybreak
Reaching, searching for something untouched
Hearing voices of the never-fading calling
Caress the one, the never-fading
rain in your heart – the tears of snow-white sorrow
Caress the one, the hiding amaranth
In a land of the daybreak
Que la disfruteis ^^
Lluvia gris y calcetines de colores Abril 11, 2008
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Vuelve a llover, cielo gris, olor a mojado… mareas de paraguas en las aceras.
La lluvia hace que me sienta triste, me hace recordar cosas que dije, cosas que no dije… a veces pienso que estaría bien volver atrás para corregir esas cosas de las que ahora me arrepiento… aunque no sé si tendría valor. La lluvia vuelve mi mundo en una película en blanco y negro.
La lluvia me hace estas cosas. Lluvia ladrona, sedienta de alegria.
Por eso recurro a los calcetines de colores.. escapatoria de luz para días grises… rojos, rosas, morados, azules, amarillos… llenos de la vida que me roba la lluvia.
Quiero que salga el sol. Quiero que termine la lluvia, buscar el arcoiris.
La historia de Samuel Abril 10, 2008
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Este es un trozo del primer capítulo de uno de mis relatos inacabados que presento en red… no es la primera vez, ni será la última que dejo un relato a medias, pero la inspiración tiene ese inconveniente… igual que llega de pronto… se va.
Qué maravilla.
Fue lo primero que se me vino a la cabeza. Qué imágenes. Realmente no sabía qué estaba viendo y sin embargo no podía separar mis ojos de la pantalla. Me pregunté de dónde las habría sacado Rub.
¿Qué era aquello? La voz decía que se trataba de “una flor”. Jamás había visto una flor, parecía tan delicada. ¿Qué se sentiría al tenerla entre las manos? ¿Estaría fría? ¿Podría sentir la vida dentro de ella? Pero lo que más me inquietaba era por qué yo no había visto una flor antes. Me perdí por unos instantes en estos pensamientos mientras escuchaba la voz que decía que se trataba de un lirio.
Un lirio.
Las imágenes cambiaron y escuché un ruido a mi espalda:
- No deberías estar aquí.
No podía responder, estaba hipnotizado, alguna especie de ser vivo se movía en la pantalla. Volví a preguntarme en silencio qué era aquello.
- Sí, yo también creo que es precioso. Samuel, tienes que marcharte. No deberías haber visto esas cintas.
Se acercó a un antiguo reproductor y lo desconectó. Me quedé mirándole. Millones de preguntas se agolpaban en mi cabeza y luchaban por salir todas a la vez.
- ¿Qué es…?
- No es nada. Márchate. Samuel, por favor. Márchate.
¿Cómo que no era nada? Acababa de ver unas imágenes increíbles y Rub decía que no eran nada. Le miré a la cara. Ahí estaba, con su expresión afable de siempre, con ese pelo revuelto en la frente y las gafas caidas. Era Rub, pero algo en su mirada había cambiado, sus ojos revelaban una profunda tristeza. Sonrió.
- Nos vemos luego – dijo.
- Está bien. Adiós Rub.
Cerré la puerta de su cabina y avancé por el pasillo. Me apetecía estar solo, quería dejarme llevar y recordar. Intenté visualizar la imagen del lirio que había visto sólo hacía unos minutos… En seguida supe que volvería a ver esas imágenes, no había decidido cuando, pero me volvería a colar en la cabina de Rub.
Cenábamos todos juntos como de costumbre en el comedor principal. Intenté hablar con Rub durante la cena pero no me hizo el menos caso, mi padre hablaba con el Jefe Mac sin para y mi madre intentaba sin éxito que la cena no fuera un desastre. No tenía ni hambre ni ganas de hablar con Aina. ¿Cómo explicarle lo que había visto? Estaba seguro de que no me creería. Además, a ella no le interesaban esas cosas, siempre tan ocupada en la red del sistema.
- ¿Samuel, me estás escuchando?
- Eh… no te había oido, mamá, lo siento, dime
- Nada, es sólo que hoy estás un poco raro hijo. ¿Te pasa algo? No has dicho una palabra durante toda la cena.
Miré a Rub, estaba hablando con el Jefe Mac, no parecía haber oido nada de lo que decía mamá. Me alegré.
- No, mamá, estoy bien, sólo un poco cansado. Creo que me voy a ir a dormir.
Me encerré en mi cabina. No me había despedido de Aina ni de papá. Quizás se enfadaran… Saqué una pantalla portátil para dibujar e intenté pintar el lirio. Nada. Imposible. Tendría que volver a verlo. Escuché pasos en el pasillo y unos golpes en mi puerta.
- ¿Puedo pasar? – mi padre. Guardé la pantalla.
- Sí, pasa.
- Sólo quería desearte buenas noches Samuel. Tu madre me dice que tee stás comportando de forma extraña… bien, los dos sabemos cómo es tu madre. Pero no le des esos sustos, ¿eh?
- Está bien, papá. Hasta mañana.
- Hasta mañana Samuel.
Sentí mucho frío. Sólo llevaba puesta una camiseta con una enorme flor dibujada. Paseaba por un prado cubierto de hierba verde sin fin, quería alcanzar algo, pero no sabía qué. Corrí.
Desperté cubierto de sudor. Recordé todas aquellas palabras: lirio, flor, lluvia, hierba… y volví a quedarme dormido.
Espero que os guste.
Las luces Abril 10, 2008
Posted by nakago in General.1 comment so far
Siempre me ha fascinado este curioso fenómeno de luz en la oscuridad de la noche.
Desde que vi estas luces en la televisión me prometí a mi misma que viajaría al norte para verlas.
No son preciosas?

Bienvenidos Abril 10, 2008
Posted by nakago in General.1 comment so far
Bienvenidos a Aurora borealis, un lugar donde disfrutar de las luces del norte. Me acompañáis en este viaje?